Buffet de otoño: Cómo organizar un banquete de temporada

Plate With Leaf And Red Ribbon

Si vas a organizar una fiesta para darle la bienvenida al otoño con amigos y sus hijos, un buffet es perfecto para crear una atmósfera relajada e informal, sin la sensación de la formalidad de una comida sentados alrededor de una mesa. Utiliza ingredientes y colores de temporada y conseguirás hacer brillar tu buffet. Aquí tienes algunos consejos.

CARTA DE COLORES

El otoño está cargado de colores fuertes, oscuros y de contrastes, y es muy fácil añadirlos a tu buffet. Utiliza rojos fuertes, marrones, verdes y morados para los caminos de mesa, servilletas y manteles individuales, ya que estos contrastarán muy bien con tus relucientes vajilla y cristalería.

Decorativas hojas otoñales, fruta artificial y un gran centro de mesa harán que tu buffet resplandezca.

Utilizar una calabaza de Halloween como centro de mesa es una muy buena opción, o también podrías comprar un ramillete de mini calabazas y junto con unas velas y algún elemento de tu jardín (o de un parque cercano a tu casa) como piñas, hojas verdes y castañas crear un centro de mesa y así tendrás todos los elementos de la estación. Pídeles a tus hijos que te ayuden a recoger esos “ingredientes” para el centro de mesa, e incluso que intenten crearlo con sus manitas.

PRESENTACIÓN

Tan importante como la elección de los colores es la presentación de la comida. Para que tu buffet quede más elegante y seguir al máximo la temática rústica, podrías presentarlo como la cosecha de la temporada.

Los trozos de pizarra o tablas de madera (en lugar de fuentes convencionales) para servir el queso y el jamón o los canapés es una buena técnica para conseguir este estilo.

TU COMIDA

En cuanto a la comida, continúa con el tema rústico y sirve comida para picar. Los niños suelen ser muy quisquillosos a la hora de comer verduras, pero seguro que sí se las comerán si las presentas como si fueran patatas fritas. Puedes cortar con una mandolina boniato o chirivía a su elección, condimentándolos con aceite y hierbas, antes de colocarlas en el horno hasta que se doren y queden crujientes. Sírvelos con una porción de crème fraiche o con kétchup para los más pequeños.